Uno de mis trabajos que he realizado en cine y al que le tengo mucho cariño es este cortometraje de Carmen y Carlos Rico, ya que fue una de las primeras veces que trabajábamos Sarolo, Elena y yo en Madrid

Gracias a la confianza de Vicent Díaz

Una vez más, Vicent Díaz confió en nosotros y nos pusimos manos a la obra, todo el conjunto era de una gran exquisitez, vestuario, arte, maquillaje y peluquería era una simbiosis perfecta. Recuerdo que Vicent como sabía que me encantaba el vestuario porque ya había hecho un curso de diseño de moda en Salamanca me dijo que Luis soler (jefe de vestuario) necesitaba a alguien más, y justo aquí empecé mi andadura en el mundo del vestuario de cine, televisión y publicidad.

El Cortometraje

El cortometraje trata de tres amigas que se conocen vete tu a saber, pero desde hace mucho tiempo seguro, porque tienen unos anillos idénticos y han creado una alianza entre ellas, una alianza que no mide las consecuencias, que carece de reglas, que no conoce límites……pero su alianza no es la única.

Sarolo y Elena hicieron sus primeros pinitos como figurantes, eso nos toca muy a menudo a todos los que trabajamos en este medio, abajo os pongo unas fotos de ellas, jejeje

Las protagonistas

Rosario Pardo, Lluvia rojo y Cecilia Solaguren son las tres protagonistas de esta maravilla. Volvimos a coincidir con Carlos Theron como primer ayudante de dirección, ahí ya apuntaba maneras nuestro Carlos, con Antonio García, Dani Peña (que salen subidos en la grúa)  y con mucha gente más a parte de conocer gente nueva como Gema Peña de maquillaje, lo más, me dio unos momentos de risas inolvidables.

El gran buen recuerdo de Carlos Rico

La verdad que todo el equipo éramos una piña, tengo muy buenos recuerdos de aquel trabajo, y sobre todo un buen recuerdo de Carlos Rico que nos dejó en el 2010, un amor de persona, tenía siempre un cuidado con su equipo tan especial que solo querías abrazarle, era un sol de persona.

La anécdota

Recuerdo una anécdota muy divertida para Vicent, Luis y Carlos Rico, para mi menos, porque claro era mi primer trabajo dentro del mundo del vestuario y estaba atacado, resulta que tenía que ir en taxi al museo arqueológico y llevar unos cuantos trajes con sus respectivos portatrajes, pues estaban ya rodando unos planitos y llegaba tarde por eso estaba de los nervios.

Ahí me di cuenta del tráfico que hay en Madrid, bajé corriendo con todos esos portatrajes que no sé ni como pude con todos ellos pero pude y corrí como si no hubiera un mañana.

Los colgué rapidísimo y entre Luis y yo los sacamos para vestir a todas las actrices, los actores y figurantes, pero resulta que una de las actrices principales llevaba una estola de piel y no aparecía, buffffff ahora te diría que estaba viendo venir a los cuatro africanos del ataúd.

Estaba buscando por todos los sitios y no aparecía, mi mente estaba en 8 sitios a la vez, que si me lo he dejado en el showroom, que si me ha caído al subir al taxi, que fijo que me lo he dejado en el taxi, que si se me han robado al salir del taxi, y a todo esto Luis poniéndome más nervioso y preguntándome todo el rato. Yo lo único que podía decir eran “las manos, las manos”, no sé por qué decía eso, pero era lo único que salía de mi boca, al final apareció la estola en el fondo de un portatrajes y el estrés se fué.

La coña

A raíz del incidente de los portatrajes durante esos días la coña que tenían conmigo por lo de “las manos, las manos” no era normal, me cruzaba con Carlos “las manos, las manos”, me cruzaba con Vicent “las manos, las manos”, me cruzaba con Luis “las manos, las manos”, me cruzaba con todo el equipo “las manos, las manos”, un suplicio, pero aún sigo sin saber porque puñetas dije “las manos, las manos”.

error: